El debate sobre el proyecto de Reforma Laboral que este vienes se tratará en el Senado de la Nación para convertirse en ley generó disturbios en las calles de Buenos Aires. Esta mañana, por orden del Gobierno Nacional que preside Javier Milei, la Policía reprimió a trabajadores desempleados y manifestantes de diferentes agrupaciones que cortaron las avenidas 9 de Julio y Corrientes a la altura del Obelisco en rechazo a la aprobación de la reforma y el cierre de Fate.
Entre las personas que protestaron hubo docentes, médicos del Garrahan y despedidos de Ilva, Lustramax, Georgalos y Fate. "Estamos haciendo corte sobre la 9 de julio y recién llegó la Infantería para reprimirnos. Así responde este gobierno ante los miles de despidos que hay en Argentina", sostuvo Victor Ottoboni, trabajador despedido en la última semana de la empresa Fate.
Todo comenzó antes de las 8 de la mañana, cuando el operativo anti-piquetes dispuesto en el Gobierno empezó a presionar para evitar el avance de los manifestantes hacia la avenida Corrientes.
Cuando los oficiales intentaron disipar a los manifestantes para que despejaran la traza principal, ante la resistencia de la multitud, los policías comenzaron a dar empujones, pegar patadas y también a rociar a los presentes con gas pimienta.
En medio de la represión policial, los oficiales acorralaron a varios de los manifestantes y docentes presentes en la protesta. Con el correr de los minutos, la presencia policial se reforzó y se apostó en los puntos más calientes de la protesta, incluso con doble cordón para contener a los manifestantes, que circularon hacia el sentido sur, dejando la zona del Obelisco quede liberada.
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