Nargaroth, la banda de Black Metal más importante de Alemania, regresa al país para dar un único show en Argentina.
El conjunto se presentará el martes 24 de marzo en Uniclub.
Las entradas ya están a la venta en la web de AlPogo en este enlace, Tienda NoiseGroud y Engendro.
Ash y el universo emocional detrás de Era of Threnody
Un disco nacido del quiebre personal
Ash encara Era of Threnody desde una sinceridad brutal. Aclara de entrada: “El último álbum fue lanzado en 2011” y marca territorio frente a cuestionamientos externos: “Sólo porque trabajé con otro músico… no significa que sea nada menos que un álbum de NARGAROTH genuino”. También rechaza lecturas superficiales: “Sólo porque los de fuera de Internet dan a ese álbum una etiqueta diferente no significa que su opinión sea correcta”.
Define esta etapa como un punto de inflexión emocional: “Yo diría que es la más introspectiva y perspicaz en mi ‘carrera’ como escritor de canciones”. Describe ese período con crudeza: “Pasé por un momento difícil – y no me refiero a eso de una manera llorosa llorón emo”. Ahí se reveló un patrón personal que lo desgastaba: “Todo lo que me define se conjuntó en una situación que me reveló el error en mi ser que repetí constantemente”.
Ese proceso marca al disco: “Era Of Threnody refleja el proceso de tratar con él… comenzando con la situación inicial, terminando con sus recuerdos ecos”. Y remarca que mantiene la línea vitalista de su proyecto: “El álbum continúa la tradición de reflejar temas orientados a la vida más que temas ocultos o religiosos”.
También rechaza comparaciones con su obra anterior: “No comparo mi trabajo reciente con ningún álbum anterior”. Para él, la diferencia está en la experiencia: “Nuevas experiencias de vida… su acto de procesamiento se describe en mi nuevo álbum”.
Su decisión de independizarse surge de un vínculo gastado: “Decidí dejar mi etiqueta anterior en 2013”, “sentí que había perdido el interés en el trabajo serio del metal”, “he decidido que lanzaré nuevos lanzamientos de NARGAROTH por mi cuenta”. Hoy avanza con su propio sello y con un catálogo reeditado: “Ya reeditado toda la discografía”.
Respecto al legado, lo vincula con un compromiso íntimo: “Mi música… es mi manera de lidiar con la vida de lado y sus eventos definitorios”. Y reconoce su lugar en la escena sin inflarlo: “NARGAROTH tiene su valor personal, pero de lejos no es tan importante para la historia del Black Metal mundial”.
Su vida nómada también marcó las letras: “Viví en regiones rurales volcánicas de México y en la reclusión de reservas indias de Canadá, donde se escribieron las letras”. Incorporó influencias inesperadas: “El flamenco original se combinó inconsútil en mi historia de vida”, y recuerda: “Me tomó más de un año superar mi tristeza”.
En estudio y en vivo, no se encasilla: “Creo que NARGAROTH puede ser ambos”. Agradece a colaboradores clave: “Sin Bernth… y Krimh… el álbum nunca habría sucedido”.
Sobre el sonido y el paso del tiempo, es simple: “Me hice mayor, así que los problemas que abordar cambiaron”, aunque defiende su esencia: “No creo que haya cambiado mucho de un sonido”.
Industria, controversias y una visión férrea del Black Metal
Ash define al negocio sin rodeos: “La industria es JODIDA”. Critica la digitalización: “La era digital atrae a individuos no aptos”, y la presión ideológica: “La corrección política ponía otra presión sobre un género”. Rechaza la prensa tradicional: “No las necesito ahora. No son más que sombras y polvo”.
Sobre conflictos y mentiras mediáticas, confiesa: “A veces no me importa, a veces me fastidia”, especialmente cuando “afecta mi vida privada”. Resume el problema en una sola frase: “Es el fracaso de la escena”.
Su vínculo con América Latina es emocional: “Los mejores momentos de mi carrera en vivo que tuve en América Latina”, “hay una gran cantidad de vínculos emocionales”.
Con los fans, reconoce sus propias limitaciones: “Normalmente no estoy bien alrededor de la gente”, pero también la fuerza del encuentro: “Es un sentimiento cálido y humilde que toca mi espíritu”.
Su visión del presente es tajante: “Vivimos en tiempos baratos que no crean nada de valor”. Sobre su mejor álbum, evita jerarquías: “Todos tienen su lugar y su valor”. Y sobre los fans de etapas específicas: “Las personas que sólo conocen Black Metal ist Krieg… son de ninguna importancia para mí”.
El futuro del proyecto se sostiene en la constancia: “Tocar y estar allí todo el tiempo que pueda o quiera”. Y deja un mensaje final directo: “Mantengan vivo el metal”. Su definición final de la banda es una sentencia: “La parte de ti que querés negar”.
