La tensión por el ajuste en salud pública alcanzó este jueves un punto crítico, donde jubilados de Mar del Plata se acercaron a la sede del PAMI para protestar contra el recorte en medicamentos y el vaciamiento sistemático del organismo. La manifestación se suma a una de las tantas acciones para visibilizar la crisis que impacta de lleno en la atención de miles de jubilados.
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“La salud de millones de adultos mayores está en riesgo”, denunciaron, a través de un documento, desde la multisectorial de jubilados y pensionados de General Pueyrredón, quienes alertaron sobre una reducción significativa en las prestaciones médicas y sociales. Uno de los puntos más críticos es la reducción en la cobertura de medicamentos que en muchos casos pasó del 100% a porcentajes menores, como 50%, 40% o incluso 30%.
Desde la agrupación, afirmaron que el ajuste impacta de lleno en el bolsillo de los jubilados: “Ante ingresos mensuales bajos, muchos jubilados no pueden acceder a la medicación recetada”, Por esta razón, reclaman al ente que se restituya la cobertura total, especialmente para quienes perciben haberes mínimos.
También advierten que el Hospital Houssay no estaría funcionando a plena capacidad, pese a ser un centro clave para los afiliados del PAMI en la ciudad. Los jubilados reclaman demoras en la asignación de turnos y enfatizan que “hay que esperar entre dos y tres meses para acceder a una consulta o práctica médica”. Debido a esto, pidieron una solución urgente ya que aclararon que “los jubilados justamente lo que no tenemos es tiempo”.
La protesta se llevó a cabo en medio del nuevo esquema de financiamiento que implementó el PAMI: la eliminación de bonos por consulta y la implementación de un sistema capitalizado que fija ingresos mensuales sin considerar volumen ni complejidad de prestaciones. Esto significa que ahora los médicos perciben una suma única mensual por cada beneficiario, lo que reduce a más de la mitad los ingresos para quienes atienden un volumen importante de consultas.
Este ajuste representa una fuerte pérdida de ingresos y una desvalorización del labor médico, lo que provoca un vaciamiento de la cartera de atención para los jubilados. Esto genera un éxodo que provoca que los pacientes queden sin seguimiento clínico y terminan saturando guardias de hospitales públicos y clínicas privadas.
En paralelo, alertaron sobre un deterioro de los servicios sociales. Señalaron la falta de asistencia alimentaria, la reducción de programas comunitarios y situaciones extremas, como adultos mayores en condición de calle.
Para cerrar el documento, la multisectorial exigió que el PAMI de Mar del Plata dé respuestas y que garantice el acceso pleno a la salud. Estos reclamos se suman a un escenario crítico en el sistema de salud para los adultos mayores, en un contexto económico que golpea a los sectores más vulnerables.