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Criar a un hijo en Argentina ya cuesta más de $500.000 por mes y el gasto no deja de subir

El nuevo informe vuelve a poner en evidencia lo que muchas familias ya sienten en el día a día: cada vez cuesta más sostener los gastos básicos de una crianza.

Jueves, 16 de abril de 2026 a las 18 03

Por Ezequiel Bucetto

Jueves, 16 de abril de 2026 a las 18:03

Criar a un hijo en Argentina exige cada vez más dinero mes a mes. El último informe del INDEC que mostró estos datos vuelve a poner en números concretos el impacto del costo de vida sobre las familias, en un contexto donde los ingresos corren detrás de los gastos.

El informe oficial deja ver una tendencia que se viene consolidando en los últimos meses: el aumento sostenido de los gastos vinculados a la crianza, que cada vez pesan más en la economía cotidiana de los hogares.

No se trata solo de alimentos o consumos básicos. Mantener a un hijo implica afrontar distintos gastos, desde la educación y la salud hasta el transporte y el tiempo de cuidado, que muchas veces no se tiene en cuenta.

En ese marco, los datos oficiales permiten dimensionar con mayor claridad cuánto representa hoy ese esfuerzo económico para las familias.

Cada vez más caro: cuánto cuesta hoy mantener a un hijo en Argentina

Según el relevamiento oficial, en marzo el costo de crianza para un menor de un año alcanzó los $515.236.

Pero lejos de ser el valor más alto, la cifra crece a medida que avanza la edad. En el caso de chicos de entre 6 y 12 años, el gasto mensual trepa a $676.431.

En el medio, los valores también muestran cifras elevadas. Para niños de 1 a 3 años, el costo se ubicó en $616.046, mientras que para el tramo de 4 a 5 años fue de $538.587.

El informe del INDEC explica que la llamada canasta de crianza no se limita a alimentos. Incluye el costo de bienes y servicios básicos, como vestimenta, transporte, educación y salud, y también el valor económico del tiempo que se destina al cuidado de los chicos.

Para calcular esos gastos, el organismo toma como referencia la canasta básica total del Gran Buenos Aires, que se utiliza para medir la pobreza. Es decir, se trata de un piso de consumo necesario, no de un nivel de vida holgado.

A eso se suma el componente del cuidado, que muchas veces queda invisibilizado en la economía cotidiana.

El INDEC lo estima en función del tiempo requerido según la edad y lo valoriza tomando como referencia los salarios del personal de casas particulares dedicado a tareas de asistencia.

La inflación mayorista también volvió a subir y alcanzó el 3,4% en marzo

El INDEC dio a conocer este jueves el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) correspondiente a marzo de 2026, el cual registró una suba del 3,4%. La cifra marcó el incremento más alto para este indicador desde septiembre pasado y afectado por el impacto del conflicto bélico en el plano internacional, particularmente tras la crisis con Irán y las complicaciones logísticas en el estrecho de Ormuz que elevó los precios de los combustibles un 15%.

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La dinámica del mes estuvo marcada por una profunda brecha sectorial: mientras la estabilidad del tipo de cambio oficial mantuvo a raya los productos importados, los costos de la energía sufrieron un shock global.

Este comportamiento del IPIM es seguido de cerca por los analistas, dado que los precios mayoristas suelen actuar como un termómetro de los costos que luego se trasladan a los eslabones finales de la cadena comercial.

Petróleo y Gas: Un salto extraordinario del 27%

El factor determinante en la aceleración de los precios mayoristas fue el rubro de los hidrocarburos. Los precios del petróleo crudo y el gas registraron un incremento del 27,3% en apenas treinta días. Esta volatilidad externa explicó por qué los productos primarios de origen nacional treparon un 7,8% en su conjunto, una suba que fue parcialmente amortiguada por la caída del 3,2% observada en los productos agropecuarios.

En el segmento de las manufacturas nacionales, que avanzaron un 2,3% en promedio, también se filtró el efecto de la crisis energética:

  • Refinados del petróleo: Avanzaron un 6,6%.

  • Alimentos y bebidas: La división de mayor peso en el índice registró un alza del 2,5%.

  • Productos importados: Se mantuvieron como el componente más estable, con una suba de apenas el 1,1%.

Diferencias metodológicas y proyección de precios

El hecho de que la inflación mayorista haya igualado la variación del IPC (minorista) del mismo mes (3,4%) reabre el debate sobre la presión de costos hacia el futuro. Aunque ambos indicadores miden realidades distintas, el fuerte encarecimiento de la energía en el eslabón primario de la producción genera interrogantes sobre la capacidad de las empresas para absorber estos incrementos sin trasladarlos al consumidor final.

Especialistas aclaran que el IPIM tiene una exposición mucho más alta a los bienes transables y a los shocks internacionales, mientras que el índice minorista incluye una carga significativa de servicios que no dependen del comercio exterior. En este sentido, la tranquilidad del tipo de cambio oficial ha funcionado como un ancla para los productos del exterior, pero no ha sido suficiente para contener el impacto de los valores internacionales de la energía en la producción local.

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